Breve recuento histórico
A poco tiempo de que Goran Bregović y su orquesta se presenten en la clausura del festival de México, abría que ahondar un poco más en las características de la misma. En los razones que la hacen ser tan especial, en todo aquello que no se dijo en la columna pasada.
La orquesta para bodas y funerales está compuesta de nueve músicos yugoslavos, pues eso es lo que son y así se autodenominan, “somos yugoslavos de corazón, todos somos yugos, nacidos en territorios diferentes ¡La música nos une!” pero para entender estas palabras necesitamos un contexto histórico.
Tras la muerte de Josip Brotz “Tito”, en Mayo de 1980, entró en funcionamiento un colectivo presidencial, encabezado en turnos anuales por cada uno de sus ocho miembros, representantes de las seis repúblicas y las dos regiones autónomas de Kosovo y Voivodina. Marcando el inicio de una crisis política, agravada por la situación económica progresivamente deteriorada. La carencia económica empeoró especialmente en las repúblicas más atrasadas y exacerbó los sentimientos nacionalistas de las más ricas, Eslovenia y Croacia, que reclamaron una fórmula de independencia o una confederación. Serbia se oponía sus pretensiones y en 1989 se produjeron los primeros choques nacionalistas en Kosovo, provincia autónoma de Serbia de mayoría musulmana. En 1990 se inició la verdadera crisis con la descomposición de la Liga Comunista.
En Junio de 1991, Eslovenia y Croacia se declararon independientes y poco después tuvo lugar el primer conflicto de milicianos eslovenos y croatas con el Ejército Federal, controlado por Serbia. Por mediación de la Comunidad Europea se logró un cese de hostilidades y el inicio de negociaciones para terminar con la guerra civil desatada entre Serbia y Croacia. La paz se restableció fácilmente en Eslovenia, sin población serbia, pero en Croacia, la comunidad serbia rechazó la integración en un estado croata independiente. El presidente croata formó un ejército y pidió ayuda a la Comunidad Europea, que fue incapaz de detener el conflicto interétnico.
Tras lograr un cese de hostilidades entre Croacia y Serbia, por mediación de la ONU, los países de la CE reconocieron a las repúblicas eslovena y croata y se firmó un acta de disolución de la federación yugoslava en Enero de 1992.
Yugoslavia quedó reducida a Serbia y Montenegro que, en Abril de1992, constituyeron la República Federal de Yugoslavia, con Slobodan Milosevic como jefe del Estado. La ONU, conocedora de la labor de "limpieza étnica" que se estaba llevando a cabo en Bosnia-Herzegovina, no reconoció la nueva Yugoslavia y acordó su bloqueo económico en Abril de 1993 a fin de evitar el apoyo militar que prestaba a los serbio-bosnios.
Estas sanciones afectaron la economía, especialmente en Montenegro, donde se desarrolló el mercado negro y se forzó al paro a la mitad de la población. Las sanciones fueron desvirtuadas por un intenso contrabando, potenciaron a los extremistas y reforzaron el apoyo interno a Milisevic. En 1995, los serbio-bosnios ocuparon las ciudades bosnias protegidas por la ONU, la OTAN bombardeó las posiciones serbias y éstos aceptaron negociar. Bill Clinton convocó a los presidentes serbio-bosnio, serbio y croata a una conferencia de paz en Dayton que puso fin al conflicto en Noviembre de 1995.Estas luchas económico políticas, étnicas nacionalistas, dejaron un sentimiento de soledad, de tristeza, para unirse, para entender que tenían en común, para sentirse y saberse felices, los artistas crearon colectivos colaboraron entre sí, pero el ejemplo lo daremos en la siguiente columna.
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