lunes, 17 de marzo de 2008

Fernanda Elizabeth Pérez Hernández

¿POR QUE CADUCA EL AMOR?

Noviazgos felices, familias inquebrantables, matrimonios para la eternidad, hogares indisolubles, los antiguos vínculos que determinaron la vida del ser humano llevan camino de extinguirse en la pos modernidad.

Establecer lazos con otro si bien requiere de compromiso, lealtad, fidelidad, compresión y aprendizaje constante dejan de ser importantes y dan pie al incremento de divorcios, separaciones y hogares unipersonales sin parar.

Vivimos en una época donde existe una crisis de valores, nadie o casi nadie apuesta al amor, los jóvenes se dejan llevar mas por el placer instantáneo, que a la entrega completa y sin reservas a una persona tal parece que vale mas cantidad que calidad pero ¿acaso el amor tiene fecha de caducidad? “el amor no caduca, solo un tipo de amor y por tanto tiene fecha de caducidad: de dos a cuatro años, tiempo durante el cual actúan, la feniletilamina, la oxitocina, la dopamina y la noradrenalina”, indico el doctor Joseph Ferrer, del instituto Universitario Dexeus.

Entender el desamor y sus causas es mas fácil de lo que parece, en ocasiones dejamos de amar por razones psíquicas, orgánicas o por azar, a veces no sabemos ni porque, pero eso nos suele causar desencanto.

Existen factores que determinan la causa de una ruptura como lo son, el miedo al compromiso, la idealización y el conocimiento póstumo de lo que en realidad es nuestro objeto amoroso, el síndrome del nido vació cuando los hijos deciden emprender su camino, disfunción sexual presentada tanto en el hombre como en la mujer, andropausia y menopausia respectivamente, o simplemente se deja de amar a la otra persona.

Núcleo ¿que?

En gran medida el causante del desamor, es el cerebro eje de nuestra vida que influye para bien o para mal en las emociones, ideas, sentimientos y pensamientos dentro del cual se localiza el Núcleo Accumbens regulador de las sensaciones placenteras.

Los estudios de imagen muestran que se activa el Núcleo Accumbens en personas que consumen alguna droga a los cuales son adictos; es decir que existe un enamoramiento con la sustancia de la cual dependen para estar feliz; esto podría explicar el porque una persona que es adicta depende de la droga. Esta misma activación se ha visto en cerebros de personas que observan a personas del sexo opuesto de las que sienten estar enamorados. La oxitocina entonces es lo que se cree que podría tratarse de la hormona del amor.

La oxitocina es una hormona especial pues su función se centra en producir contracción uterina en el momento del parto, y de la lactación, es pues básicamente una hormona femenina relacionada con la reproducción.

Recientemente se hizo un experimento con ratones del campo. Se sabe que estos ratones son especiales dentro del reino de los mamíferos en su etapa reproductiva buscan una pareja con la cual copulan y después de esto sucede un evento químico que los marca para el resto de sus vidas. No vuelven a buscar otra pareja hasta que mueren.

En los ratones del experimento se les bloquearon los receptores de oxitocina, es decir; se busco la manera de hacer que esta hormona no hiciera su efecto, y el resultado fue curioso posterior a la copulación con una hembra, buscaron a otra y después a otra, es decir la química de lo que en términos coloquiales llamaríamos “fidelidad” se perdió y se volvieron unos animales promiscuos.

Efecto Coolidge

Un día, el presidente estadounidense Calvin Coolidge (1923-1929) y su mujer visitaron una granja avícola. Ella se interesó por la frecuencia sexual de los gallos, a lo que el granjero contestó que decenas de veces al día. "Por favor, dígaselo al señor Coolidge", dijo ella. Cuando a este se le informo, preguntó: "¿Y siempre con la misma gallina?". "Oh, no, cada vez con una distinta", le respondió. "Por favor, dígaselo a la señora Coolidge", contestó él.

Desde entonces, el llamado efecto Coolidge se refiere a la tendencia del macho a excitarse ante la aparición de una nueva hembra. ¿El culpable? El hipotálamo, glándula que regula el hambre, el sueño y también los impulsos sexuales

La fidelidad se relaciona con la vasopresina responsable de los celos, y la oxitocina, que actúan en plena relación sexual, puede liberarse en la sangre y crear un apego, un lazo, así funciona en los animales, y la antropóloga Hellen Fisher asegura que en los humanos también: no te acuestes con alguien de quien no te quieras enamorar, aconseja.

Pero ¿cuál es la misteriosa fórmula de las parejas que duran? El profesor de neurociencia Ignacio Morgado asombro a los lectores de La Vanguardia al explicar las razones bioquímicas de las relaciones estables. No sólo el flechazo y los meses que dura el enamoramiento se condicionan por la química cerebral, con la segregación de feniletilamina que produce excitación y pasión emocional, y los estrógenos y andrógenos que aumentan el apetito sexual.

Morgado, por su parte, cree que la influencia de estas hormonas se disminuye por la capacidad del córtex cerebral de crear relaciones sociales. “La relación afectiva y sentimental entre dos personas es mucho más que unas hormonas liberadas en un momento dado. Además de la química, está la fisiología, una educación, un pasado, un presente y una imaginación del futuro”, dice.

Tal vez la cura para el desamor no sea tan extraña como se puede imaginar, al fin y al cabo la recte perfecta del amor es la de compromiso-intimidad-pasión, y no hay bioquímica para eso solo una actitud.

La próxima vez que termines una relación no preguntes que salio mal solo culpa a su cerebro.

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